Transformar el tejido adiposo blanco en marrón es una esperanza antiobesidad. La grasa marrón quema más calorías mientras que la blanca las almacena. Investigadores británicos hallan una enzima que interviene en ese proceso.

Hacer que la grasa blanca, donde nuestro cuerpo almacena energía, se transforme en parda sería una buena solución a la obesidad.

Sin embargo, este cambio no se consigue con un simple 'baño de color' y hace años que se busca un método para lograrlo. "Este proceso, llamado 'browning', es la tendencia desde hace algunos años", explica a ELMUNDO.es Francesc Villarroya, catedrático de Bioquímica de la Universidad de Barcelona.